Consideraciones para formar un grupo de PPS en tu iglesia

EL TUTOR

¿Quién puede ser el tutor?

Posiblemente el pastor o algún miembro del equipo de liderazgo de la igle­sia. En todo caso debe ser alguien que pueda asumir la responsabilidad del entrenamiento.

Debería ser alguien que tenga tiempo, no sólo para las sesiones de grupo (incluido el tiempo de preparación) sino también para poder reunirse con los alumnos individualmente y hacer de mentor para cada uno, si hace falta.

¿Cuál es el papel del tutor?

El papel principal del tutor consiste en…

Evaluar. El tutor debe ayudar a los estudiantes a identificar sus puntos fuertes y débiles y animarles a evaluar su progreso a fin de asegurarse de que todos los temas del servicio cristiano se trabajen de una forma bíblica.

Estimular. El tutor tiene el deber de animar y motivar a los alumnos a aprender, ayudándoles, incluso, a encontrar oportunidades adicionales para formarse o participar activamente en ministerios que se ajusten a sus dones.

Facilitar. El tutor debe procurar que los estudiantes aprendan a sacar sus propias conclusiones y aplicaciones, y no sólo decirles lo que deben saber o hacer.

EL MATERIAL

Preparados para servir consta de cuatro módulos independientes, pero relacionados estrechamente entre sí, que pretenden dar al alumno las bases necesarias para desarrollar su ministerio con más destreza. Para ver los temas tratados en cada módulo puedes consultar el índice.

Módulo 1 – Una visión global de la Biblia

Módulo 2 – Principios del liderazgo

Módulo 3 – Doctrina Bíblica

Módulo 4 – El liderazgo en la práctica


LOS ALUMNOS

Dónde encontrarlos

Los líderes de la iglesia tienen una gran responsabilidad a la hora de esco­ger candidatos adecuados para este curso. Hemos desarrollado Preparados para servir con la expectativa de que aunque los estudiantes que participen en el programa tengan diferentes niveles de capacidad, todos tengan cier­tas dotes para el liderazgo cristiano, aunque sea de forma embrionaria de momento.

La formación de la próxima generación de líderes es importante porque es lo que garantiza el crecimiento sostenido de la iglesia y la extensión del reino de Dios. El apóstol Pablo escribió tanto a Timoteo como a Tito sobre los criterios para la elección de ancianos para las iglesias. Él desarrolló una serie de características que bien pueden aplicarse a todos los que ocupen puestos de liderazgo. Desde luego, lo ideal sería que una persona tuviera todas las características descritas en estas epístolas, pero como mínimo nos pueden servir de guía para lo que estamos buscando en la próxima genera­ción de líderes.

No se trata de encontrar personas que meramente mantengan la tradición de la iglesia, sino de personas que guíen al pueblo de Dios hacia el futuro. Tampoco se trata de encontrar réplicas de los líderes actuales, sino de capacitar a personas que aporten su propio estilo de liderazgo.

¿Voluntarios o reclutas?

Posiblemente se debería poner más énfasis en identificar y reclutar a los alumnos que en dejar que ellos mismos se presenten. Es responsabilidad del liderazgo actual desarrollar a los futuros líderes (ver la Unidad 2.10 para más sobre este asunto).

¿Un sabático?

Completar el programa de Preparados para servir puede representar un compromiso importante en términos de tiempo. Hacen falta una o dos horas semanales de estudio personal, una reunión mensual de tres horas, y posiblemente mucho tiempo adicional para poner en práctica lo aprendido en oportunidades concretas de ministerio. ¿Sería posible darles a los alumnos una especie de sabático en alguna de sus responsabilidades de ministerio en la iglesia?

¿Qué perfil?

A continuación apuntamos algunas de las características que te ayudarán a identificar los alumnos ideales para este programa.

¿Esta persona evidencia las cualidades espirituales requeridas de un líder cristiano?

¿Tiene carga por las personas?

¿Qué habilidades tiene que le serán útiles en el ministerio?

¿Qué aspectos de su personalidad fortalecerán el ejercicio de su papel de liderazgo?

¿Qué experiencias ha tenido que le han preparado para el servicio cristiano?

Calendario

El programa está pensado para completar dos módulos cada año si se hacen dos unidades cada mes. Sugerimos que se comience el programa en septiembre u octubre y así se consigue dejar el verano libre. Cómo gestio­nar el programa es elección del tutor, pero nuestro planteamiento básico se ve en la página 0.6 del Manual del alumno.

 

LOS BENEFICIOS DE PREPARADOS PARA SERVIR

Antes de comenzar Preparados para servir en la iglesia sería buena idea pensar en los siguientes temas con el liderazgo en su conjunto. Esto servirá de buena preparación para la introducción del curso. Antes de hacer estas preguntas hará falta dar una explicación del programa a la iglesia. Las notas en la Introducción te darán algunas ideas sobre esto.

¿Cómo se beneficiarán los alumnos del programa?

¿Cómo se beneficiarán los líderes de la iglesia del programa?

¿Qué contribución hará el programa al reino de Dios?